La nevera no enfría: causas y qué hacer
Una nevera que no enfría pone en riesgo la comida, así que conviene actuar rápido. Mientras revisas, abre la puerta lo menos posible.
1. El termostato
Comprueba que no se ha movido el regulador de temperatura (pasa más de lo que parece al colocar la compra). En los de pantalla, revisa que no esté en modo vacaciones o ahorro.
2. La puerta y la junta
Si la goma de la puerta no cierra bien, entra calor. Prueba a cerrar la puerta sobre una hoja de papel: si se saca sin resistencia, la junta no ajusta.
3. La ventilación y el condensador
La nevera necesita expulsar calor: deja unos centímetros libres detrás y a los lados. Si tiene rejilla trasera o inferior llena de polvo, límpiala con la nevera desenchufada.
4. ¿Hay hielo en el fondo del congelador?
En los frigoríficos no-frost, una capa de hielo en la pared del fondo puede bloquear el paso del frío a la nevera. Suele indicar una avería del sistema de descongelación: llama a un técnico.
Cuándo llamar
Si el motor hace "clic" cada pocos minutos sin arrancar, si no se oye nada, o si tras revisar todo sigue sin enfriar, toca técnico: puede ser el ventilador, un sensor, la placa o el relé del compresor. Más información en reparación de frigoríficos.
